Mas informacion sobre centros de acopio
Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas
Presidente Masaryk 29, colonia Chapultepec Morales, CP 11570. Delegación Miguel Hidalgo. Tel: 5263-9762
Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF)
Prolongación Xochicalco, esquina Repúblicas, colonia Santa Cruz Atoyac. Delegación Benito Juárez.
Sede del Gobierno del Distrito Federal
Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Plaza de la Constitución.
Sede de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF)
Universidad 1449, pueblo de Axotla. Delegación Álvaro Obregón (cerca del Metro Viveros).
Delegación Iztacalco
Explanada de la demarcación.
Cuentas Bancarias
Embajada de Haití
Cuenta Protección Civil de Haití en el Banco HSBC, con número 4042482604 y clabe interbancaria 021180040424826046.
Cruz Roja Mexicana
Cuenta número 0404040406, Bancomer (sucursal 683). Clabe 012180004040404062.
UNICEF
Cuenta número 1976039404 de Banamex. Número de referencia 0001001619, sucursal 197, a nombre del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Clabe 002180019760394046.
Artículos básicos para Acopio
Información de la Cruz Roja
Artículos alimentarios (Enlatados)
Artículos no alimentarios
Arroz bolsa de 1 o 2 km máx.
Medicamentos
Sopa de pasta (spaguetti)
Material quirúrgico
Frijol (negro) bolsa de 1 o 2 kg máx.
Artículos desechables platos, vasos, cucharas
Atún - preferentemente agua
Lámparas con Baterías (baterías extras)
Alimentos para bebes (gerber)
Pañales
Cereal – Barra energética
Papel higiénico
Galletas
Toallas sanitarias
Verduras enlatadas
Jabón de Baño
Fruta enlatada
Pasta dental
Agua botellas de un litro (específicamente)
Cepillo dental
Toallas de cloro para lavado de mano
Artículos no alimentarios
Medicamentos
Material quirúrgico
Artículos desechables platos, vasos, cucharas
Lámparas con Baterías (baterías extras)
Pañales
Papel higiénico
Toallas sanitarias
Jabón de Baño
Pasta dental
Cepillo dental
Toallas de cloro para lavado de mano
MEDICAMENTOS (checar caducidad)
Antidiarreicos (treda,lomotil)
Antibióticos (bactrin, ciproflox)
Antihistamínicos (avapena, virlix)
Analgésicos (paracetamol, aspirina, dolac)
Soluciones orales (suero vida oral, pedialite)
MATERIAL E INSUMOS MEDICOS
Vendas
Gasas
Soluciones antisépticas (isodine,jabon quirúrgico)
Cubrebocas
Guantes desechables
Caducidad de medicamentos al menos 6 meses x norma internacional
Ayuda a Haiti, Centros de Acopio
Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M.)
Av. Insurgentes Sur S/N, C.U.
Estacionamiento No 1, del Estadio de los PUMAS (Olímpico Universitario, México 68)
http://unam.mx
Horario 9:00 AM a 9:00 PM
Centro de Acopio del Gobierno de la Ciudad de México
A un costado de la Catedral Metropolitana, frente al Zócalo, Horario: 9: 00 AM a 6:00 PM
56581111 LOCATEL
http://www.df.gob.mx
Cruz Roja Mexicana
Juan Luis Vives #200, esquina con Homero
Col. Los Morales, Polanco, México DF
Donativos en efectivo: Cruz Roja Bancomer 0404040406 suc. 683
En el interior de la república mexicana, favor de revisar la ubicación de la Cruz Roja en:
Embajada de Haití en México
Presa Don Martín 53, col. Irrigación
Entre Miguel de Cervantes Saveedra y Ejército Nacional
Del. Miguel Hidalgo, cp 11500
México, DF.
Tels: 5557-2065 y 5580-2487/2259.
Fax: 5395-1654.
ambadh@mail.internet.com.mx
Donativos en efectivo, Embajada de Haití HSBC 40422482604
Otros:
Donativos en línea, http://donate.ifrc.org/donate_response_sp.asp
¿Qué se necesita?
Agua embotellada
Alimentos enlatados
Abrelatas
Material quirúrgico Desechables
Lámparas con baterías
Pañales
Papel higiénico
Toallas sanitarias
Jabón
Pasta dental
Toallas húmedas
Medicamentos no caducos (antidiarreicos, antibióticos, antihistamínicos, analgésicos, y soluciones orales.
NO se necesita Ropa
La indiferencia también es violencia
DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA MEXICANA DE CIENCIAS EN RELACIÓN A LAS RECIENTES LEYES ANTIABORTO

Para fortuna del país, esta declaración la hizo la La Academia Mexicana de Ciencias
La Academia Mexicana de Ciencias (AMC), con motivo del cincuentenario de su fundación, ha hecho una reflexión crítica y autocrítica sobre la labor que el país y ella misma han realizado durante el pasado medio siglo en pro de la ciencia en México. Nuestro objetivo ha sido crear y fortalecer la investigación y la educación científicas en todos los campos del conocimiento y propugnar porque el acervo de saberes que la ciencia universal ha generado se aplique a comprender nuestra realidad y a resolver los problemas que nuestro presente y la atención de nuestro futuro plantean. Nuestra Academia y la comunidad científica nacional realizan constantemente esfuerzos comprometidos y expresiones de alerta para señalar los aspectos causantes de que el país siga rezagándose día a día con respecto al resto del mundo, como muestran objetivamente numerosos indicadores internacionales de desarrollo económico, social, político y humano.
En este contexto, nos preocupa el inaceptable fenómeno regresivo que en los últimos meses ha estado socavando la racionalidad política en el país y amenazando con retroceder a etapas dolorosamente superadas hace siglo y medio. Nos referimos a las reformas de las Constituciones Políticas locales en 18 Estados de la Federación, realizadas en fechas recientes con el apoyo expreso de líderes religiosos y con la participación instrumental de varios partidos políticos. El efecto inmediato de dichas reformas consiste en penalizar el aborto, convirtiendo, contra toda lógica, en delincuentes a las mujeres que toman tal decisión por razones respetables y, en último caso, en uso de su legítimo derecho a decidir sobre cuestiones que atañen a su propio cuerpo y a su dignidad personal.
A ninguna persona de nuestro tiempo escapa lo que tales reformas significan, a saber:
1. En lo jurídico, una violación de los principios del Estado laico y una amenaza contra la racionalidad del sistema jurídico nacional.
2. En lo científico, una incompatibilidad flagrante entre el concepto moderno, multifacético y complejo, de lo que es un ser humano y la simplista, arbitraria y poco informada definición de la vida en que se basan las reformas indicadas.
Quienes suscribimos esta declaración consideramos, como mexicanos y profesionales de la ciencia, que es nuestra obligación expresar esta opinión sobre el riesgoso proceso a que nos referimos. Por tanto, hacemos un llamado a los órganos políticos y jurídicos competentes, y a toda la ciudadanía, a reflexionar sobre las consecuencias de los hechos señalados y a detenerlos a tiempo, antes de que los mismos lleven al país a etapas de confrontación que a todos dañarían.
La presidenta Rosaura Ruiz Gutiérrez y los ex presidentes Francisco G. Bolívar Zapata, José Antonio de la Peña, René Drucker Colín, Jorge Flores Valdés, Mauricio Fortes Besprosvani, Carlos Gual Castro, Ismael Herrera Revilla, Juan Pedro Laclette San Román, Adolfo Martínez Palomo, Raúl Ondarza Vidaurreta, Octavio Paredes López, Antonio Peña Díaz, Daniel Reséndiz Núñez, Pablo Rudomín Zevnovaty, José Sarukhán Kermez y Guillermo Soberón Acevedo.
México, D. F., a 5 de enero de 2010.
Las causas de la crisis mundial actual
Gran parte de los análisis que se han realizado de las causas de la crisis se han centrado en la crisis financiera. Y de los miles de trabajos y artículos que han atribuido la crisis actual a la situación financiera, destacan los trabajos de Hyman Minsky, uno de los pocos economistas que predijo el colapso del sistema financiero. De ahí que se le considere como el analista que mejor ha definido la causa de la crisis, centrándola en el comportamiento del capital financiero. Tal como escribió Martin Wolf en el Finantial Times de Septiembre de 2008 “La respuesta a la pregunta del por qué de la crisis, ya la tenemos. Minsky ya nos la dio. Y llevaba razón”. Paul Krugman ha añadido su voz a este reconocimiento en otro artículo en el The New York Times (04.05.09), en el que subrayó la necesidad de releer de nuevo el trabajo de Minsky. Se ha desarrollado así una bibliografía larga y extensa sobre las causas de la crisis financiera y cómo ésta ha generado la crisis económica. De ahí la gran cantidad de artículos –tanto en la literatura científica, como en la prensa en general- sobre las consecuencias de la desregulación de los mercados financieros e introducción de nuevos productos de alto riesgo, que originaron la crisis financiera y, como resultado, la crisis económica. La consecuencia de este enfoque ha sido que la mayoría de propuestas para resolver la crisis han tenido como objetivo salir de la crisis financiera mediante ayudas a la banca y medidas (muy moderadas) dirigidas a su regulación, junto con políticas encaminadas a desincentivar los comportamientos especulativos por parte de los gestores bancarios, además de acciones (también muy moderadas) sancionadoras de tales comportamientos, con el objetivo de paliar el enorme descontento general hacia la banca por parte de la población.
El problema de tales intervenciones es que, aunque necesarias muchas de ellas, son insuficientes, porque no es la crisis financiera la que determinó la crisis económica, sino al revés: fue la situación económica la que creó la crisis financiera. De ahí que, aunque se resolviera la crisis financiera, el problema económico de base permanecería. Tom Palley, en su artículo “The limits of Minsky’s Finantial Inestability Hypothesis as an explanation of the crisis” (New American Foundation, Washington D.C. Nov.18, 2009) subraya lo que también otros autores (como Kotz, Foster and McChesney, y otros) han mencionado, y es que Minsky y sus seguidores ignoran la causa de que el capital financiero adquiriera una enorme importancia (tanto en su tamaño como en su poder) a partir de los años setenta y ochenta. En otras palabras, la crisis financiera es el síntoma de un problema mayor, que los trabajos de Minsky y sus seguidores parecen desconocer.
¿Qué pasó antes de que se iniciara la crisis financiera? La respuesta es que las relaciones de poder (y muy primordialmente, las relaciones de poder de clase) cambiaron en aquel periodo. El Pacto Social Capital-Trabajo que había existido después de la II Guerra Mundial se rompió, debido al poder del mundo empresarial de las grandes compañías que en EEUU se conoce como la Corporate Class (la clase empresarial de las grandes compañías). El Pacto Social había posibilitado el elevado crecimiento económico desde 1945 hasta mediados de los años setenta. En el sector industrial, el Pacto daba lugar a convenios colectivos de cinco años, inicialmente firmados por el Sindicato del Automóvil (United Autoworkers Union, UAW) y las tres compañías de automóviles de EEUU, y que se convertían en el punto de referencia para el resto de convenios colectivos en tal sector. En ellos, los salarios estaban ligados a la productividad, de manera que el crecimiento de la última determinaba el crecimiento correspondiente de los salarios. Durante aquel periodo, la riqueza creada por el aumento de la productividad se distribuyó a todos los sectores, beneficiándolos a todos ellos. Desde 1949 a 1979, el incremento de la renta de la decila inferior fue de un 116% y el de la decila superior fue de un 99%.
Esta situación cambió durante la Administración Carter, cuando el Gobernador del Banco Central Estadounidense, el Sr. Paul Wolcker, creó una recesión, aumentando los intereses bancarios, a fin de crear un elevado desempleo y reducir los salarios. El argumento utilizado es que había que reducirlos a fin de controlar la inflación. En realidad, significaba un cambio en las relaciones de poder de clase que dio origen a unas políticas fiscales y económicas que claramente beneficiaron a las rentas de capital y a las rentas superiores. Fue el fin del Pacto Social, y ello determinó que a partir de entonces los crecimientos de la productividad no se tradujeran en un crecimiento paralelo de los salarios. La riqueza creada por el aumento de la productividad pasó a beneficiar primordialmente a las rentas del capital y a las rentas superiores. Del periodo 1970 a 2005, el 5% de la población de renta superior incrementó su renta un 81%, el 20% de la población de renta superior un 53%, mientras que las rentas medias e inferiores vieron disminuir sus rentas (el 20% de la población con menor renta vio descender su renta un 1%) o la vieron crecer muy lentamente (el siguiente 20% por encima del anterior 20% vio crecer sus rentas un 9%). Y ello fue consecuencia de que los salarios descendieran o se estancaran durante aquel periodo, tal como han documentado los informes The State of Working America” del Economic Policy Institute. Es este descenso el que determinó el gran endeudamiento de las familias, que originó el enorme crecimiento de la banca. La financialización de la economía (es decir, la gran extensión del sector financiero en la economía) se explica precisamente por el gran endeudamiento de la población, endeudamiento que era posible por el elevado precio de la vivienda, el mayor aval de tal endeudamiento. La práctica agresiva de promoción del endeudamiento por parte de la Banca llegó también al fenómeno de las hipotecas basura que se supone que son el origen de la crisis financiera.
Por otra parte, la escasa demanda hizo disminuir el crecimiento económico, lo que forzó al Banco Central del gobierno federal a bajar los intereses, facilitando la aparición de las sucesivas burbujas, siendo la última la burbuja hipotecaria. De nuevo, la crisis financiera se originaba por la escasa demanda, resultado del descenso de las rentas del trabajo. De ahí que, a no ser que se resuelva el enorme endeudamiento de las familias, recuperando las rentas del trabajo existentes antes de la rotura del Pacto Social, no se resolverá la crisis. (Para una ampliación de este tema, leer mi artículo “Para entender la crisis. Así empezó todo en Estados Unidos”, en Le Monde Diplomatique. Junio 2004, en www.vnavarro.org, sección EEUU.). De ahí se deriva el hecho de que, aún cuando se hayan evitado los colapsos de la gran banca, la crisis no se está resolviendo, pues el problema de fondo no se está resolviendo. La escasa capacidad de consumo por parte de la población se traduce en un problema de demanda de dimensiones enormes y que no se puede resolver sin solucionarse el enorme problema del endeudamiento privado. La única manera inmediata de resolver esta situación es aumentando la demanda pública a costa, en parte, de un elevado endeudamiento público. De ahí la necesidad de mantener un elevado déficit público. Reducirlo es retrasar todavía más la recuperación económica y la creación de empleo. Tal como he indicado repetidamente, el estado debiera mantener un déficit elevado, a fin de permitir una inversión sobre todo en empleo público, que permita no sólo resolver el enorme problema de falta de creación de empleo sino también solucionar el retraso en la recuperación económica.
Vemos que, por desgracia, la Unión Europea está todavía estancada en el pensamiento liberal, que toma el Pacto de Estabilidad como su dogma, Pacto que ha sido responsable de que la Unión Europea haya crecido menos y haya creado menos empleo que EE.UU. donde tal Pacto ni existe ni se espera.